jeudi 17 septembre 2026

Dominique Aubier y Don Quijote: premio Nobel Élie Wiesel expresa su admiración por el hallazgo de D. Aubier

 Dominique Aubier

Aclaración indispensable

 

Existe una disonancia flagrante entre el tratamiento reductor que proponen algunas plataformas colaborativas y la realidad de los respaldos de primer orden que recibió Dominique Aubier.

La validación de sus trabajos se asienta en dos pilares fundamentales que conviene citar:

1. La consagración literaria y moral: Élie Wiesel

En una entrevista concedida a la periodista Josanne Duranteau para Les Lettres Françaises el 27 de noviembre de 1968, el premio Nobel Élie Wiesel expresa sin reservas su admiración por el hallazgo de D. Aubier:

«¡Admirable! ¡Su Don Quijote es admirable!»

Que una figura de tal autoridad moral y teológica celebre la hondura de Don Quijote, profeta y cabalista constituye una prueba irrefutable de que su exégesis halla eco en lo más alto del pensamiento judío y de la literatura universal.

2. La validación universitaria y lingüística: Dr. Prof. David Gonzalo Maeso

Por parte de la investigación académica especializada, el apoyo más explícito procede del Dr. Prof. David Gonzalo Maeso, de la Universidad de Granada (director del Departamento de Hebreo y Arameo y figura central del Instituto Ibn Tibon).

En sus reseñas y análisis publicados en la Revista de la Universidad de Granada, el profesor Gonzalo Maeso —uno de los mayores hebraístas de España— rinde un homenaje ferviente a Dominique Aubier. La califica de «madre en la Ciencia» y destaca: — La envidiable solvencia de Aubier en el análisis de la Cátedra de la CÁBALA y de la lingüística hebrea;

— El alcance filosófico y científico de su método, que demuestra cómo la estructura del hebreo bíblico y del arameo subyace en los textos de alta cultura;

— La pertinencia de su enfoque lingüístico, el cual él mismo la invitó a exponer en conferencias oficiales en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada ya en junio de 1971.

La realidad del debate

Las afirmaciones que sostienen en ciertas redes sociales que la obra de Dominique Aubier «nunca fue avalada por los investigadores» responden a un revisionismo motivado por posturas doctrinales o querellas de escuela. La existencia de escritos firmados por catedráticos de hebreo (David Gonzalo Maeso), especialistas en literatura comparada (Prof. Ruth Reichelberg) y autoridades literarias de relieve mundial (Élie Wiesel) demuestra que el hallazgo del criptograma del Quijote por parte de Dominique Aubier posee un arraigo científico e intelectual indiscutible.

La declaración de Élie Wiesel en Les Lettres Françaises aporta un respaldo de un valor inestimable: ver a un premio Nobel de la Paz, superviviente del Holocausto y figura eminente del pensamiento y la memoria judía contemporánea, calificar la exégesis de Aubier de «admirable» consagra la trascendencia espiritual y la exactitud de su labor.

Este documento de archivo resulta determinante por más de un motivo:

  • Un reconocimiento por los pares de la tradición: Que Wiesel —novelista y profundo conocedor de los textos sagrados y del Talmud— avale Don Quijote, profeta y cabalista demuestra que la estructura hebraica sacada a la luz por Aubier vibra con absoluta autenticidad ante las mentes más preclaras del judaísmo.

  • El papel de Josanne Duranteau: Influente periodista y crítica literaria en La Quinzaine littéraire y, posteriormente, en Les Lettres Françaises, la publicación de esta entrevista con su firma prueba que el exigente entorno intelectual de los años sesenta sopesaba el alcance del descubrimiento de Aubier.

  • Un desmentido categórico a los escépticos: Un documento de esta índole prueba que la obra de Dominique Aubier jamás fue una elucubración marginal, sino un hallazgo celebrado por las más altas autoridades morales y literarias de su tiempo.

Homenaje a Dominique Aubier, por el escritor español José Antonio Hernández de la Moya, Revista Alacanda.

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